Qué es

Sin etiqueta, pero con un mecanismo conocido

Las conductas que más llegan a consulta con este patrón son la comida y las compras. También vemos el ejercicio compulsivo, el trabajo que no permite parar, las series y el scroll sin fin, el consumo de pornografía y la actividad sexual compulsiva. Los manuales tratan estas conductas de manera distinta: el juego con apuestas (juego patológico) es un diagnóstico desde hace décadas; el trastorno por atracón es un trastorno de la conducta alimentaria; la CIE-11 incluye el trastorno por comportamiento sexual compulsivo entre los trastornos del control de los impulsos; y las compras, el ejercicio, el trabajo o las series no tienen un diagnóstico propio.

Lo que comparten es el mecanismo. La conducta se busca para regular una emoción, ansiedad, vacío, aburrimiento, tristeza, tensión, produce un alivio breve y una recompensa, y después llega la culpa o la consecuencia, que a su vez alimenta el malestar que la conducta venía a calmar. Con el tiempo hace falta más para el mismo alivio, la persona pierde el control sobre cuándo y cuánto, y sigue a pesar del daño. Con frecuencia detrás hay depresión, ansiedad, TDAH (déficit de atención con o sin hiperactividad) o rasgos impulsivos de la personalidad, y tratarlos es parte de la solución.

El trabajo se hace en psicoterapia, con el mismo enfoque que las otras conductas adictivas: entender qué función cumple, identificar los disparadores, construir alternativas y prevenir las recaídas. Cuando hay una condición de fondo que tratar, o cuando la impulsividad es intensa, la psiquiatría participa. Cuando la conducta es con la comida y hay atracones, purgas o un control estricto del peso, la evaluación se orienta a los trastornos de la conducta alimentaria.

Señales frecuentes

  • Repites una conducta (comer, comprar, ver series, entrenar, trabajar, consumir pornografía) mucho más de lo que tenías pensado.
  • La usas para calmar la ansiedad, la tristeza, el aburrimiento o el vacío.
  • Sientes tensión o inquietud antes, alivio mientras la haces y culpa o vergüenza después.
  • Has intentado parar o reducir varias veces y no lo has conseguido.
  • La escondes, la minimizas o mientes sobre ella.
  • Te ha traído consecuencias: deudas, kilos, lesiones, conflictos, tiempo que no recuperas.
  • Cada vez necesitas más para sentir el mismo alivio.
  • Ocupa una parte cada vez mayor de tu tiempo o de tu dinero.
  • Sigues aunque sabes que te está haciendo daño.
  • Este patrón se mantiene desde hace meses.

Tener varias de estas señales no confirma un diagnóstico: hay otras condiciones que se parecen, y por eso la evaluación es importante.

Según la edad y el sexo

Cómo varía según la edad y el sexo

La conducta cambia con la etapa de la vida; el mecanismo de fondo se parece.

Adolescentes y adultos jóvenes

Comida, compras en línea, series y pornografía son lo más frecuente, muchas veces mezcladas con el uso del teléfono. En esta etapa conviene mirar la ansiedad por la imagen, la impulsividad y el ánimo, y en los adolescentes trabajar con la familia.

Adultos

Compras que se esconden y generan deudas, comer de noche o a escondidas, trabajo que no deja parar, ejercicio que continúa con lesiones. Es habitual que la conducta aparezca o empeore en períodos de estrés, y que detrás haya una ansiedad o una depresión sin tratar.

Adultos mayores

Menos frecuente, y ligado a la soledad, al aburrimiento o al inicio de un deterioro cognitivo, que a veces se anuncia con compras o comida sin control. Un cambio de conducta a esta edad merece una evaluación.

Diferencias por sexo

En consulta, la comida y las compras se ven más en mujeres, y la pornografía, el juego y el ejercicio, más en hombres, con muchas excepciones. Parte de la diferencia parece deberse a lo que cada uno se permite contar.

Mitos

Tres ideas que atrasan la consulta

"Es falta de voluntad"

Si la voluntad bastara, la persona ya habría parado: lo ha intentado muchas veces. La conducta se mantiene porque cumple una función y porque el circuito de recompensa la ha aprendido. El tratamiento trabaja las dos cosas.

"Como no es una adicción de verdad, no hay tratamiento"

La mayoría de estas conductas no tiene un diagnóstico propio, y aun así se trabajan con las mismas herramientas que las adicciones reconocidas, con buenos resultados: entrevista motivacional, terapia cognitivo-conductual, prevención de recaídas y tratamiento de lo que hay detrás.

"Con prohibírmelo se arregla"

Prohibir sin más suele aumentar el deseo y la culpa, y en el caso de la comida, empeora el ciclo restricción-atracón. Funciona mejor entender qué calma la conducta, poner límites que se puedan cumplir y construir otra forma de manejar la emoción.

Cómo lo abordamos

Psiquiatría especializada en adicciones y psicología clínica, juntas

La consulta de adicciones comportamentales tiene su propio enfoque. Contamos con dos psiquiatras especialistas en adicciones, una de ellas dedicada a estas conductas, que hacen un abordaje integral: evalúan el cuadro completo, tratan lo que acompaña (la conducta) y coordinan el plan, siempre apoyados en la psicóloga clínica especializada en adicciones, que trabaja el cambio de hábitos y lo que hay detrás. La familia participa cuando conviene, y en adolescentes, siempre. Presencial o por telemedicina.

Si la conducta es con apuestas, hablamos de juego patológico y conviene la consulta de adicciones. Para el panorama completo: ver adicciones → Si dudas por dónde empezar: ¿psiquiatra o psicólogo?
Autoevaluación

¿Hay una conducta que se repite, te alivia un momento y después te pesa?

Responder el cuestionario toma pocos minutos y te ayuda a saber si conviene consultar y con quién. Es un primer paso; la evaluación la hace el profesional.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan antes de venir

¿Comer por ansiedad es un trastorno?

Comer para calmar la ansiedad es frecuente y no siempre es un trastorno. Cuando aparecen atracones con sensación de pérdida de control, purgas, ayunos o un control estricto del peso, hablamos de un trastorno de la conducta alimentaria, que tiene su propia evaluación. Si no hay nada de eso y aun así la comida se te escapa de las manos y te pesa, se trabaja como cualquier otra conducta que se repite para regular una emoción.

Compro cosas que no necesito y las escondo. ¿Eso tiene tratamiento?

Sí. Las compras compulsivas no tienen un diagnóstico propio, y aun así responden bien a la psicoterapia: entender qué emoción calman, identificar los momentos de riesgo, poner medidas prácticas con el dinero y trabajar la ansiedad o el ánimo que hay detrás. Cuando las deudas afectan a la pareja o a la familia, conviene incluirlas.

¿La pornografía puede ser una adicción?

La CIE-11 incluye el trastorno por comportamiento sexual compulsivo, que abarca el consumo de pornografía cuando la persona no lo controla, le ocupa mucho tiempo y sigue a pesar del daño. Se trabaja en psicoterapia, y con psiquiatría cuando hay ansiedad, depresión o impulsividad que tratar.

¿Es lo mismo que el juego de apuestas?

No del todo. El juego patológico (apuestas) es un diagnóstico reconocido desde hace décadas y se atiende en la consulta de adicciones, con psiquiatría y psicología. Las conductas de esta página comparten el mecanismo, pero la mayoría no tiene un diagnóstico propio, y por eso las tratamos aquí de forma conjunta.