Una tristeza que se instala y lo apaga todo
La depresión es un trastorno del estado de ánimo en el que, durante al menos dos semanas, la persona se siente triste o vacía la mayor parte del día, o pierde el interés y el placer en casi todo. A eso se suman cambios en el sueño y el apetito, cansancio, dificultad para concentrarse, sentimientos de culpa o de inutilidad y, en los casos más graves, ideas de muerte.
En su origen intervienen la biología, la historia personal y las circunstancias, en proporciones distintas en cada persona, y ninguna de ellas depende de una decisión ni del carácter. Por eso el tratamiento se ajusta a cada caso: psicoterapia, medicación o ambas.
Con tratamiento, la mayoría de las personas mejora de forma apreciable. Sin él, la depresión tiende a prolongarse y a repetirse, y con el tiempo afecta la salud física, el trabajo y las relaciones.
Señales frecuentes
- Sientes tristeza, vacío o desesperanza la mayor parte del día.
- Has perdido el interés o el placer en lo que antes te gustaba.
- Tienes un cansancio que el descanso no repone.
- Duermes mucho menos o mucho más de lo habitual.
- Notas cambios en el apetito o en el peso.
- Te cuesta concentrarte, decidir o recordar.
- Sientes culpa o inutilidad, y te criticas con frecuencia.
- Te alejas de la familia y los amigos.
- Piensas que estarías mejor muerto o tienes ideas de hacerte daño.
Tener varias de estas señales no confirma un diagnóstico: hay otras condiciones que se parecen, y por eso la evaluación es importante.
Cómo varía según la edad y el sexo
La depresión se presenta con frecuencia de formas distintas a la tristeza. Reconocer esas otras caras es lo que permite pedir ayuda a tiempo.
Niñas, niños y adolescentes
Irritabilidad, aislamiento, caída del rendimiento y pérdida de interés en lo que antes disfrutaba.
Adultos
El cuadro clásico: ánimo bajo, pérdida de interés, cansancio, insomnio o exceso de sueño, dificultad para concentrarse, culpa. Con frecuencia la persona sigue funcionando por fuera mientras por dentro todo cuesta.
Adultos mayores
Quejas físicas, olvidos y lentitud que pueden confundirse con un deterioro cognitivo mayor (demencia), pérdida de apetito, aislamiento, pérdida de interés en lo que antes disfrutaba. La depresión tardía se diagnostica menos de lo que debería, porque suele atribuirse a la edad, y en muchos casos responde bien al tratamiento.
En hombres
Suele verse menos tristeza y más irritabilidad, enojo, aumento del consumo de alcohol, exceso de trabajo, conductas de riesgo y aislamiento. Una parte importante de los hombres tarda en consultar porque no se reconoce en la descripción clásica. Si te reconoces aquí, es válido pedir una consulta.
En mujeres
El diagnóstico es más frecuente, y hay momentos de especial vulnerabilidad: el posparto, los cambios hormonales y la menopausia. La depresión posparto es un cuadro clínico con una base biológica y psicológica conocida, que aparece en madres que quieren a sus bebés, y tiene tratamiento.
Tres ideas que atrasan la consulta
"Con voluntad se sale"
La depresión afecta, entre otras cosas, la energía y la capacidad de iniciar, es decir, aquello que solemos llamar voluntad. Pedirle a alguien deprimido que le eche ganas se parece a pedirle a alguien con neumonía que respire mejor. Lo que suele ayudar es un tratamiento que devuelva la energía, para que la voluntad vuelva a estar disponible.
"Los antidepresivos cambian la personalidad"
Un antidepresivo bien indicado, en la mayoría de las personas, alivia los síntomas sin anular las emociones ni cambiar quién eres; si aparece embotamiento u otro efecto molesto, se ajusta con el psiquiatra. Suele tardar unas semanas en hacer efecto y se retira de forma gradual con el psiquiatra. No produce la dependencia propia de las sustancias adictivas, aunque la retirada se hace paso a paso para evitar molestias.
"Hablar del suicidio lo provoca"
La evidencia apunta a lo contrario. Preguntar con calma a alguien si ha pensado en morir suele aliviar y abre la puerta a pedir ayuda, mientras que callarlo aumenta el riesgo. Si alguien cercano habla de no querer vivir, tómalo en serio y acompáñalo a buscar atención.
Psiquiatría y psicología, coordinadas
En la depresión leve la psicoterapia puede ser suficiente, y en la moderada y la grave la combinación de medicación y psicoterapia suele dar los mejores resultados. La primera consulta, con psiquiatría o con psicología, orienta por dónde conviene empezar. En Neurohealth el psiquiatra y el psicólogo trabajan el mismo caso.
Consulta de psiquiatría
Evaluación médica, descarte de otras causas médicas (tiroides, anemia, efectos de medicamentos), tratamiento farmacológico cuando está indicado y seguimiento de cerca.
Primera consulta RD$ 5.500 · seguimiento RD$ 5.000 Psicología clínicaPsicoterapia individual
Terapia cognitivo-conductual para recuperar la actividad, cambiar la manera de pensar sobre uno mismo y prevenir recaídas. Presencial o en línea.
RD$ 4.500 Adultos mayoresEvaluación de deterioro cognitivo
Cuando la depresión tardía se confunde con un deterioro cognitivo mayor, la evaluación neuropsicológica ayuda a distinguir una de otra, o a ver si coexisten, y orienta el tratamiento que corresponde.
Consultar¿Crees que puedes estar deprimido?
Responder el cuestionario toma pocos minutos y te ayuda a saber si conviene consultar y con quién. Es un primer paso; la evaluación la hace el profesional.
Lo que nos preguntan antes de venir
¿Por dónde empiezo, psiquiatra o psicólogo?
Cualquiera de los dos es una buena puerta de entrada: la primera consulta, con psiquiatría o con psicología, orienta por dónde conviene seguir, y con frecuencia los dos profesionales trabajan en paralelo. Como orientación general: si los síntomas son intensos y casi diarios, si no duermes, no comes, no logras trabajar o tienes ideas de muerte, conviene empezar por el psiquiatra y que esa consulta sea pronto; si el cuadro es más leve, la psicología suele ser el punto de partida. Aquí explicamos la diferencia: ¿psiquiatra o psicólogo?. Nuestras asistentes coordinan la cita.
¿Cuánto tarda en hacer efecto el tratamiento?
Los antidepresivos suelen empezar a notarse entre la segunda y la cuarta semana, y el efecto completo tarda algo más. La psicoterapia produce cambios progresivos desde las primeras sesiones. Conviene no abandonar en las primeras semanas, que suelen ser las más difíciles.
¿La depresión vuelve?
Puede volver, sobre todo si se interrumpe el tratamiento antes de tiempo. Por eso el seguimiento continúa un tiempo después de la mejoría, y la psicoterapia enseña a reconocer las señales tempranas para actuar antes.
¿Puedo estar deprimido y aun así seguir con mi trabajo y cumpliendo?
Sí. Muchas personas mantienen la fachada mientras por dentro todo cuesta. Si te reconoces en eso, puedes probar el cuestionario de depresión funcional en nuestras autoevaluaciones.